Oración de Gracias a Dios por este nuevo Día

Gracias, mi Señor, mi Dios, gracias por este día tan especial. Cuando nos preparamos para contemplar la institución del sacerdocio, de la Eucaristía, y para recibir el mandamiento nuevo del amor, quiero agradecerte tu amor infinito. Hoy, celebramos con gozo la entrega de AMOR más sincera y verdadera que se haya dado en toda la historia de la humanidad.

Y no bastándote con la locura de amor más grande por nosotros, no sólo te entregas y das la vida, si no que se quedas bajo las apariencias del Pan y del Vino. Tu Sacrificio de Amor más grande: La Cruz. Tu regalo de amor más grande: La Eucaristía.

No hay prueba de amor más grande que el que da la vida por los suyos. Me alegro en Ti, me glorifico en Ti, me doy cuenta de que sólo en Ti hay salvación y Palabras de vida eterna. Te entrego todo lo que soy, te entrego mi vida, las fuerzas de mis manos, te doy la alegría de mi ser, te doy mi mente para que cada pensamiento esté al servicio de tu Reino.

Tú te quedaste con nosotros para siempre, mi Señor, el cuidado de mi vida te pertenece, guíame en el camino de la vida, sólo quiero tener en mi mente y en mi corazón frutos de bondad, de humildad, de nobleza.

Que todo lo que salga de mi corazón, de mi boca esté relacionado con tu amor, permíteme ser transmisor de fe, de esperanzas, de tu amor. Gracias, Señor, porque siempre actúas en mi vida, te ruego que mi ser sea lleno de tu palabra, que habites eternamente en mi vida. Gracias, porque sé que siempre me proteges, te entrego mi corazón para comprender que tu amor está lleno de nobleza y de misericordia. Te entrego mi corazón para que te pertenezca en todo momento. Amén

Señor, concédeme la gracia de servir y amar en extremo en esta vida, para poder llegar a la plenitud de la la felicidad eterna.
Tú nos esperas y nos llamas para que desde ahora seamos ciudadanos de tu Reino, desarrollando una vida de confianza, de creer en la vida eterna, de creer que contamos contigo y que nos nutres con tu Sabiduría, que iluminas nuestro corazón y nos alcanzas la Gracia del Perdón.

Socorre cada propósito que tengamos para guardar una vida de bien, una vida que esté unida a tu Amor, a tu Bondad, a tu Evangelio y sepamos aprovechar todas las situaciones que tengamos para cubrirlas de caridad, de piedad y de amor. glorificándote y sintiéndote profundamente en el acontecer cotidiano, hasta el momento en que miremos tu Rostro Santo y Hermoso.

Amén.